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jueves, 26 de junio de 2008

FELIZ CUMPLE WIND!!!

Entre tanto stress de examenes, un descanso para celebrar el cumpleaños del GRAN WINDGASSEN, uno de mis tenores favoritos. Aqui os dejo tres momentos de un espectacular Parsifal con Gotlob Frick, simplemente acojonante:







A disfrutarlo, y a partir de la semana que viene estaré con vosotros...

domingo, 30 de diciembre de 2007

Unos Maestros Cantores....sin Nürnberg!!!!

Queridos lectores, hoy os traigo una joya de la historia de la ópera, a petición de Larrel, pero que también incumbe a Sharpless. Se trata de los Maestros que dirigiera en Bayreuth, el director franco-belga André Cluytens y un repartazo de lujo que incluía a Hotter (en su única prestación como el carismático zapatero), Windgassen, Schmitt-Walther, Fischer-Dieskau (como Kothner), Stolze, Brouwetjin, etc. Pero además de la música, esta grabación tiene historia particular y es que esa representación de los Maestros de 1956 fue considerada lo peor de lo peor por aquellos que ya esperaban algo malo de manos del enfant terrible, Wieland Wagner. No sólo fue más flagrante que nunca la ruptura con las tradiciones y el estilo del Nuevo Bayreuth más insultante, sino que además fue una clara afrenta a los sentimientos nacionalistas.

Para empezar la producción de Wieland Wagner de los Maestros Cantores desmanteló Alemania poniendo la “Alemania musical” patas arriba. Pues la tradición era respetada en el primer acto, pero después, era violentamente zarandeada en el segundo y arrojada al polvo en el último. Los Maestros Cantores que era el último bastión de la vieja ortodoxia de las producciones wagnerianas ahora se habian rendido a la embestida del nuevo estilo. Muchos críticos y aficionados alemanes la denominaron -y que dicho sea de paso a mi me encanta- “Los Maestros Cantores sin Nuremberg”.

La escenografía del primer acto recordaba el arte alemán gótico tardío de una manera encantadora y muy personal. Era realista y funcional pero también muy original y agradable a la vista. Es en el segundo acto cuando las cosas empiezan a cambiar. En lugar de la estrecha calle tradicional, se vió un pequeño espacio en forma de riñón empedrado como una calle, en medio de un escenario vacío, y sobre él, en el aire, sin nada que la una a la tierra una gran bola de hojas y flores ¿una especie de saúco del mundo? –preguntó un crítico del NYTIMES-, que flota en el intenso azul de un cielo de medía noche. Walther y Eva no se pueden esconder “unter den Linden” (bajo el tilo) por que simplement no hay tilo. Hans Sachs, privado de su taller, se sienta en un a pocos metros de distancia de los enamorados. El decorado, aunque no muy práctico, posee sin embargo una belleza impresionante y permite que la magia de la noche de San Juan hechice a los espectadores y les haga evocar el Nuremberg que Wieland evitó representar físicamente. En la época chocó muchísimo la escena final. Habian desaparecido la llanura, los gremios, las trompeterías, los estandartes de colores y el pueblo llegando en botes por el río. Lo que se vió es la sección de un anfiteatro amarillo, con asientos escalonados, desde los cuales el pueblo, vestido de forma idéntica, contempla, como si se tratase de un circo o de un partido de fútbol, las estilizadas danzas que se desarrollan en la pista. Como espectáculo tiene, es indudable, un cierto aséptico esplendor.
El mal humor de los espectadores se fue caldeando de acto en acto. La última escena fue considerada la más ofensiva ya que no aparecía ninguna vista al fondo del “amado” Nuremberg. De aquí el comentario de que Wieland había producido unos “Maestros Cantores sin Nuremberg”. Cuando cayó el telón, el Festspielhaus fue testigo del primer abucheo de su historia. Para los fanáticos wagnerianos y los políticamente conservadores que en su mayoría eran los mismos, la representación había supuesto una parodia de la creación de Wagner. Incluso peor, aquello era una humillación política ya que suponía restregar en las narices a la audiencia qué por razones evidentes, el Nuremberg de los Maestros Cantores ya no existía. El crítico musical del Die Zeit, Walter Abendroth, que en los días del Nacional Socialismo había ensalzado “el imperecedero espíritu germánico” de la producción de los Maestros de 1934, se sintió indignado y escribió en un articulo que fue muy comentado: “¿Quien defenderá a Wagner en Bayreuth?”. El derechista “Partido Alemán” llegó a desenterrar la expresión “arte decadente” para denigrar la representación. El segundo funcionario de más categoría del Ministerio de Justicia de Baviera se quejó de que aquello había ido más allá de los límites de la libertad artística y calificó de escandaloso el que el Festival recibiese apoyo financiero oficial. Pero fue Moritz Klönne, presidente de los Amigos de Bayreuth, el que hizo patente su escándalo en una carta a Wieland. “Bayreuth es un templo de la cultura alemana”, escribió “y los Maestros Cantores la más alemana de la óperas de Wagner. Esto no lo puede usted cambiar con su pretendido “romanticismo internacional”. Aquí se encontraba la prueba, si alguna era necesaria, de que los sentimientos de la vieja guardia no habían variado en un siglo, que nada habían aprendido y que nada habían olvidado. Klönne no se conformaba con esto, también enumeraba un inventario de escenografías tradicionales que los Amigos querían de vuelta en el escenario del Festspielhaus. Si esto no se hacía, continuaba de forma amenazadora, sus lazos con Bayreuth se romperían e irían a cualquier otro lado para tener sus Maestros Cantores. Wieland le replicó, con un desdén sin contemplaciones, que había decidido desde el principio que sí la derecha política y operística querían usar a Bayreuth como su reducto cultural, lo habrían de hacer sometiéndose a sus puntos de vista artísticos. Esta era la clásica “concesión” al viejo estilo de Bayreuth.

Vocalmente fue impresionante, pues se contaba con uno de los mejores repartos de la historia. Hans Hotter cantaba por primera y última vez un Sachs impresionante, melancólico, aunque con ciertos problemas de caracterización que Wieland no consiguió solventar, aunque los monólogos los canta con un estilo inigualable, como solo él sabía. El Walter de Windgassen, es el mejor de toda la discografía, joven y lírico pero arrogante e impetuoso, el von Stolzing era el artista que venía a cantarles las cuarenta a los viejos y al que solo era capaz de entender el viejo Sachs. Schmitt-Walther, el Beckmesser paradigmático del Nuevo Bayreuth otrora Wolfram von Esenbach, cantó un escribano simpático, sin caer en las “trampas” antiguas… Josef Greindl, futuro Sachs y Pogner de antología, canto el orfebre seriamente y con ese toque paternal que el sabía darle. Gerhard Stolze es David, no un “pijo mozartiano” como Antón Dermota (=> grabación con KNA), sino el aprendiz metomentodo, pero de buen corazón y que se deja regañar por la Magdalena de von Milinovic, de gran calidad escénica. La Eva de Brouwenstijn, es interesante, aunque poco áspera si la comparamos con Elisabeth Grümmer, pero bien planteada y con mucho gusto. Y el último de los que merece ser reseñados es el incomparable Dietrich Fischer-Dieskau, que cantó el portavoz de los Maestros, Kothner, con gran poesía y sin rudeza, en su lectura de las LEGES TABULATURAE. Los “Pitzianer” hicieron lo que sabían hacer, cantar y a una indicación de Wieland, olvidaron el pasado. Cluytens cierra una noche redonda con una dirección francesa, de esas que le encantaban a Wieland, con gran maestria y sacando el máximo posible a la orquesta del Festpielhaus. Aquí va la grabación:

R.Wagner
Meistersinger von Nürnberg
Festspielhaus Bayreuth·1956

Director: André Cluytens
Regie: Wieland Wagner

Hans Sachs- Hans Hotter
Veit Pogner- Josef Greindl
Kunz Vogelgesang- Josef Traxel
Konrad Nachtigall- Egmont Koch
Sixtus Beckmesser- Karl Schmitt-Walter
Fritz Kothner- Dietrich Fischer-Dieskau
Balthasar Zorn- Heinz-Günther Zimmermann
Ulrich Eißlinger- Erich Benke
Augustin Moser- Josef Janko
Hermann Ortel- Hans Habietinek
Hans Schwarz- Alexander Fenyves
Hans Foltz- Eugen Fuchs
Walther von Stolzing- Wolfgang Windgassen
Eva- Gré Brouwenstijn
Magdalene- Georgine von Milinkovic
David- Gerhard Stolze
Ein Nachtwächter- Alfons Herwig

Chor und Orchester der Bayreuther Festspiele

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A disfrutar de una noche de verano tan mágica y con tan buenas voces...
Das Blumenkränzlein aus Seiden fein",möcht' es mir balde beschieden sein!

sábado, 8 de septiembre de 2007

Treinta y tres años sin el gran Wolfgang...

Mis queridos lectores tal día como hoy se cumplen 33 años de la desaparición de Wolfgang Windgassen, escribo unas líneas para recordar a uno de los más grandes Heldentenores de la historia y uno de mis cantantes favoritos. No se cuantas horas le he dedicado a sus interpretaciones...

Wolfgang Windgassen nació el 26 de Junio de 1914. Era hijo de Fritz Windgassen (grabaciones completas de Fritz aquí), de quien recibió sus primeras lecciones de canto. Debutó en 1941 como D. Alvaro en la “Fuerza del Destino” de Verdi. La segunda guerra le impidió continuar cantando y se incorporó a filas. Tras la guerra comenzó a cantar papeles del repertorio italiano (siempre en alemán) que incluian Rodolfo (La Boheme), Alfredo (la Traviata), Duca (Rigoletto), Pinkerton (Mme. Butterfly), Radames (Aida), y se atrevió con otros papeles Max (Cazador Furtivo) y Pelleas (Pelleas y Melisande). Desde 1945 hasta 1972 (ya como General Intendent) perteneció a la ópera estatal de Württemberg, en Stuttgart, el cual se convirtió en su teatro fetiche.

Pero la verdadera oportunidad y despegue para su carrera le vendría cuando Wieland Wagner se fijó en él, tras una Belle Helene en Copenhague y pensó que era el Parsifal ideal. Y aquí comienza su ascenso al Walhalla. Tras cantar en la reapertura del Festival (1951) inicia una vinculación de 20 años con el festival de Bayreuth, cantando todos (exceptuando las óperas de juventud, que no se representan en Bayreuth) los papeles protagonistas para tenor de Wagner. Wieland Wagner le convertiría en un actor-cantante, Windgassen quien no poseía una voz excepcional, si se destacaba por el talento dramático, que se incremento tras 15 años de trabajo con Wieland. Según menciona Spotts, en su historia del Festival de Bayreuth, Wieland odiaba profundamente a los “divos” (así echó de Bayreuth a muchos), no buscaba voces perfectas, sino auténticos camaleones, que abandonaran su cuerpo a favor del personaje a interpretar. Su voz, juvenil, bellísima y portentosa, dominaba el escenario por encima de la imponente orquesta wagneriana, demostrando una resistencia única. Además, sus cualidades musicales se vieron complementadas con sus grandes dotes de actor: como pocos, sabía introducirse en la psicología de sus personajes, conformando así el ideal de cantante descrito por Wagner para sus obras: voz portentosa y firme, gran resistencia y valor interpretativo: en el escenario se transformaba en Sigfrido, Tannhäuser, Lohengrin...Así son antológicos todos sus trabajos para este Festival, lastima que solo haya una muestra en video de este gran interprete: El Tristan con Nilsson en Osaka bajo la dirección de Boulez. La calidad es mala, pero es una de las pocas oportunidades del ver a este gran tenor.


Windgassen y Nilsson como Tristan e Isolda en 1966.


Inolvidable Walther von Stolzing de Windgassen, en Bayreuth 1960.

Windgassen, cantó además Rienzi en Stugartt, en una elegante versión preparada también por Wieland Wagner, que merece la pena oír. Así cumplía con las 11 óperas del repertorio wagneriano, faltándole solo dos para cantar la integral…

Aunque a partir del año 51 comenzó con su meteórica carrera wagneriana, no abandonaría el resto de su repertorio. En su Otello nos da una lección de maestría vocal e interpretativa (gracias a dios está grabada en video), al hacer uno de los “moros” más impresionantes de la historia de la ópera. Su Kaiser en Die Frau ohne Schatten y su Florestan fueron alabados por lo que transmitían, más que por sus cualidades vocales, porque según los espectadores de la época les hacia temblar, nada más salir a escena.

Windgassen dejó de cantar regularmente en 1970, su última grabación fue un Orlofsky para el Murciélago de Böhm en DECCA, por problemas de salud y fue nombrado “General-Intendet” de la Ópera de Stuttgart. A los cuatro años fallecía un 8 de Septiembre de una parada cardiaca.

Aquí os dejo una grabación muy rara de él, es su Frau ohne Schatten en Stuttgartt en 1954.

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R. Strauss
DIE FRAU OHNE SCHATTEN

Der Kaiser: Wolfgang Windgassen
Die Kaiserin: Trude Eipperle
Die Amme: Res Fischer
Barak: Wilhelm Schirp
Die Fäberin: Maria Kinasiewicz (Kinas)
Der Geisterbote: Gustav Neidlinger

Chor und Orchester der Staatsoper Stuttgart
Conductor: Ferdinand Leitner

Live-Recording: Stuttgart, 11. September 1954

Sirva esto de homenaje al gran Wolfgang, uno de los tenores más grandes del siglo XX…

lunes, 27 de agosto de 2007

Una entrevista a una pareja hace 52 años...


Queridos lectores, hoy os voy a ofrecer una entrevista que se realizó en Barcelona el 28 de Abril de 1955, con motivo de los festivales Wagner. En ellos cantaron juntos el Tristan y la Walkiria de forma excepcional. Tambien tengo que advertir que Windgassen y Mödl eran pareja eran pareja en la vida real, de ahí las complicidades entre ambos a lo largo de la entrevista. Descubrireis como las cosas no han cambiado tanto, como ahora y antes el malvado "fisco" desangraba a los cantantes (el 50% de impuestos, LADRONES!!!), o las aficiones de Windgassen despues de la ópera o que a Mödl le gustaba bailar... Una entrevista bastante interesante, os dejo con ella.

MANO A MANO: MARTHA MÖDL Y WOLFGANG WINDGASSEN
Por Manuel del Arco

Martha Mödl y Wolfgang Windgassen, principales intérpretes en las tres obras de Wagner. En el transcurso de sus carreras artísticas han cantado juntos más de cien veces. Coincidieron con "Parsifal" en Bayreuth, en 1951. El, fuerte; ella, también.

- ¿Impone sacrificios Wagner?

- Cuando una cosa se ama se debe entregar a ella -responde la cantante.

- ¿Sólo ama a Wagner?

- Yo estoy enamorada de todas las cosas que tienen fondo; por ejemplo, una bella catedral.

- ¿Y usted? -me dirijo a él.

- Al margen de Wagner, el automovilismo; ¿ha visto mi coche?

- Sí, magnífico -marca alemana, último modelo-. ¿Cuántos gorgoritos le ha costado?

- Con los impuestos que pago podría tener dos como ese.

Se consultan los dos cantantes y pagan igual: cincuenta por ciento de impuestos.



- ¿Les gusta más Wagner estilizado en escena, que antes?

- Antes era muy pesado llevar tanta indumentaria encima -contesta él.

- De acuerdo -aprueba ella.

- ¿Es difícil Wagner?

- Sí, "Sigfrido" me costó tres meses aprenderlo.

- Lo mismo que a mí "Isolda".

- ¿Lo más fácil?

- En Wagner no hay nada fácil -dice ella.

- Sí -rectifica él-; "El holandés errante" lo aprendí en tres semanas.

- ¿Han encontrado diferencia entre Bayreuth y Barcelona?

- Bayreuth es cantar en la Patria.

- Esto no es contestar la pregunta. ¿Y Barcelona qué es?

- Un público muy interesante; Bayreuth es internacional, son cosas distintas.

- ¿No han ido a América?

- No; en Europa hay mucho que hacer todavía -habla él.

- Tenemos muchos ofrecimientos -declara ella.

- ¿Creen que en América no hay afición por Wagner?

- La música de Wagner, allá es muy admirada; no sabemos si gustaríamos nosotros -ha contestado él tras consultar a ella.

- ¿Qué juicio les merece Wagner?

- Es el primero -afirma él.

- Después los demás -corrobora ella.

- Usted -pregunto a Wolfgang- es hijo del tenor heroico Fritz Windgassen; ¿es mejor que su padre?

- Que conteste Martha.

- Sí -contesta rápida-, Wolfgang.

- ¿Son ustedes capaces de distraerse con música ligera?

- Y hasta bailarla, si tiene ritmo -confiere ella.

- No me los imagino marcando un chotis.

-¿Chotis? -inquieren

Larga e inútil explicación por parte mía; sus conocimientos no pasan del vals...



- ¿Lo peor de Wagner?

- El esfuerzo para interpretar sus obras, por su profundidad y dimensiones.

- ¿Quedan rendidos?

- Yo he llegado a perder en una noche, haciendo "Sigfrido", tres kilogramos.

- Y yo, uno y medio, en "Isolda"; eso es Wagner.

- Lo que hace sudar...

LA VANGUARDIA ESPAÑOLA
28-IV-1955, p. 7

martes, 7 de agosto de 2007

WIELAND WAGNER: El hombre que pintaba con luz...

Queridos lectores hoy le dedico el post a uno de mis ídolos culturales (que tengo unos cuantos...). Este en concreto supone un punto de inflexión muy importante en la historia de la ópera porque fue el primer en profanar el sacrosanto teatro de Bayreuth y con ello logró algunos de los momentos que en un futuro no muy lejano muchos recordaran como Wagner en estado puro.



Wieland fue el mayor de los hijos de Siegfried y con creces el más inteligente de todos. Capricornio de signo (como un servidor) y por tanto un hombre al que los obstaculos no le asustaban, frio, ambicioso y con un caracter indestructible, creció en el ambiente wagneriano del Wahnnfried, donde trabajo como asistente de dirección, escenografo y figurinista desde 1937 con Parsifal hasta su muerte en 1966. Debutó con apenas 19 años recien cumplidos con la ópera de su padre Der Bärenhäuter y desde entonces fue habitual de los teatros de Nürnberg, Altenburg y Düsseldorf, hasta el final de la guerra. Su pasado se manchó por la presencia de Hitler en Bayreuth, pero consta -en el interesentisimo libro de Gottfried Wagner, hijo menor de Wolfgang "Quien no ahulla con el lobo"- que más que con Wieland fue con Wolfgang, a quien le fue concedida la cruz de hierro.

Pasada la guerra Wieland, comenzó un trabajo tremendo reconstruir el Festival denostado por el nazismo y dar un nuevo aire a las producciones. Así y ante la falta de medios se sumió en el regietheater y en un nuevo lenguaje escenográfico que prescindía de todo componente antiguo, solo un ciclorama y gran cantidad de luces... Y así en 1951 subía a escena Parsifal y El Anillo, en un escenario desnudo, con unas Walkirias sin alas y con lo justo. Aun así la escena de los adioses de Wotan lograba enternecer a cualquiera, en un escenario vacio solo la luz roja y negra de los focos, con Brunnhilde tumbada y Wotan cantando el final a contraluz. Esa imagen se repetiría en el resto de los anillos que firmaría, incluso posterior a su muerte. O los maestros sin Nürnberg con los qeu se llevó una sonora pitada... Wieland se fijó mucho más en la gestualidad, en la disposición escénica del cantante, en hacer creer al público que era realidad ese momento... Y lo consiguio. Sus montajes están calificados de los mejores del siglo XX y siempre ahorrando en elementos. Pero lo cierto es que los fichajes Bayreuthianos fueron de excepción Windgassen, Varnay, Nilsson o Hotter fueron los cantantes que durante la era Wieland pasearon por el Festspielhaus. Pero la historia no tuvo un final feliz, tras un tórrido romance con la bellisima Anja Silja (y quien no lo hubiera tenido tras ver fotos de la Salome que Wieland dirigió en Viena), Wieland moría de cancer en Octubre 1966, justo despues de haber estrenado el anillo que lo hizo entrar en la leyenda y que grabaría la Phillips. Tras su muerte Wolfgang se encargó de hacer limpieza, y quemó los trajes y el ciclorama trás el Festspielhaus, una pena, así por fín se vengaba del hermano que siempre le había tapado intelectualmente, y así empezaba el OCASO de Bayreuth...







De Wieland se conservan pocas cosas (la lógica censura Wolfgang), solamente unas imagenes en el NO-DO de cuando Bayreuth vino a Barcelona, pero que aun no he podido ver. El Festival de Osaka, que tengo integro y que es uno de los DVDs que tienen más valor en mi colección. Un Tristan con Windgassen, Nilsson, Hotter y Boulez, y una Walkiria con Adam, Silja, Derschner y Schippers. Amen de 3 minutos de documental con Wieland dando ordenes a Prey.

Aqui os dejo fragmentos:






Fragmento de final de Götterdämmerung





Ensayos de Tannhäuser y final de Maestros Cantores (1960)





Comienzo del Acto II de la Walkiria (1967)





Acto III de Tristan (1967)

Espero que os haya gustado, y ojala se recuperara alguna regie de este gran señor de la escena, porque es una pena que los más jovenes no hayamos visto en un teatro algo así, alguien me dijo que era simplemente indescriptible... Y así os dejo por hoy, hasta mañana y no le hagais mucho caso a Sonnam...

miércoles, 1 de agosto de 2007

Rienzi, dir sei Preis,dein Name hochgeehrt...

Pues si queridos lectores, el tribuno irrumpe en mi blog. La primera razón es que le he prometido al amigo Onegin el Rienzi del '97 que cantaron en la Wiener Staatsoper Jerusalem y Urmana bajo la dirección de Zubin Mehta, y claro no iba a faltar por aquí. La segunda es porque quiero colgar aquí, en mi nuevo palacio la versión que subí hace unas semanas con Wolfgang Windgassen como el tribuno. Que decir que dada mi última Meyerbeerosis, me he hecho muy admirador de Rienzi, porque tiene todo para disfrutar un ratito bien largo.


Rienzi, der letze der tribunen, Gran ópera trágica en 5 actos fue primer éxito, y lo alcanzó en 1842 destinada, en un principio, a ser estrenada en París, y por consiguiente, siguiendo el esquema de la gran ópera francesa: movimientos de masas, suntuosidad del decorado, un personaje travestido, gran orquesta y numeroso coro, abundantes "efectos especiales" y obligatoria inclusión de uno o dos ballets. La obra nunca llegó a subir al escenario de la Ópera de París, pero su representación en Alemania tuvo mucho éxito. El libreto es del propio Wagner, basado en la obra de Edward Bulwer-Lytton sobre el personaje histórico Nicola Gabrini tribuno romano más conocido por Cola de Rienzi (Roma 1313 - Roma 1354). Hombre culto y elocuente orador, concibió la idea de librar a la ciudad de Roma de la tiranía de los nobles, y haciéndose nombrar tribuno, proclamó una nueva constitución y una forma de gobierno que llamó El Buen Estado. Su tiranía le hizo odioso y el pueblo amotinado le dió muerte en el Capitolio. La ópera se divide en 5 actos. Su estreno tuvo lugar el 20 de octubre de 1842 en la Hofoper de Dresde.

Os dejo las grabaciones aquí, la primera tiene el atractivo de la Urmana, que hace un Adriano (mi personaje favorito) impresionante, de antología, su Gerechter Gott, es arrebatado y muy sentido. La segunda lleva la marca Wieland y Windgassen. No encuentro adjetivos para describirla.


Richard Wagner
Rienzi

Wiener Staatsoper Oper, 13 de Diciembre 1997



Rienzi................................................ Siegfried Jerusalem

Irene................................................. Nancy Gustafson

Steffano Colonna...............................Walter Fink

Adriano...............................................Violeta Urmana

Paolo Orsini....................................... Peter Weber

Der Kardinal(Raimondo)................. Roland Schubert

Baroncelli............................................ Torsten Kerl

Cecco del Vecchio................................Wolgang Bankl

Friedensbote.......................................Anat Efraty

Dirección Musical: Zubin Mehta






Richard Wagner
Rienzi

Revisión dramaturgica y versión de Wieland Wagner





Rienzi............................... W. Windgassen (tenor)

Irene.................................P. Brivkalne (soprano)

Adriano............................. J.Traxel (tenor)

Colonna.............................G. Neidlinger (bajo)

Orsini.................................H.-G. Nöcker (bajo)

Raimondo...........................O. Von Rohr (bajo)

Lovro Von Matacic

Staatsoper Stuttgart 3/11/1957



Bueno espero que lo disfruteis muchísimo, tanto como yo cuando las escucho. Y a cantar aquello de:
SANTO SPIRITO CAVALLIERE!!!!!!!
Hasta la próxima queridos lectores!!!!