domingo, 4 de mayo de 2008
jueves, 3 de abril de 2008
martes, 1 de abril de 2008
Los Foyerawards...
sábado, 22 de marzo de 2008
miércoles, 5 de marzo de 2008
De Frikadas varias...
En primer lugar he estado en el museo de artes populares y costumbres investigando sobre el memento mori y la fotografía postmortem. Y todo por la asignatura de Juanjo Padial, Historia de la Antropología, que nos ha hecho convertirnos en autenticos antropólogos e investigar sobre aspectos de la vida cotidiana del siglo XIX y XX. Y ¿Qué he sacado en claro? Pues mucho, pero es tanto, que prefiero dedicarle una entradita cuando tenga mis notas pasadas a limpio... Ah y prometo fotos, juas, juas, juas!!!
La segunda cosa, también es filosófica, y es que vamos a escribir y leer por iniciativa popular la Ethica more geometria demostrata de Baruch de Spinoza. Para eso hemos creado SPINOZA, GRUPO DE TRABAJO. Si os gusta la filosofía, y los desvarios que podamos hacer, no dudeis en pasaros por allí. Estando servidor implicado podeis esperar de todo, juas, juas, juas...

Por último quiero dedicarle una zarzuela con tintes verdianos (vease el final de la pista 3) a Agatarco, que se lo merece, por razones varias, jejejeje... Y pido disculpas por no subir la Juive, pero algo de vagancia tenía que tener despues de un día duro y rallante...
Se trata del Chaleco Blanco de Federico Chueca. Esta obra se estrenó en el Teatro Felipe de Madrid, el 26 de junio de 1890. Esta obra surgió de una apuesta entre nueve libretistas realizada en el Círculo Artístico-Literario, calle Alcalá, la noche del 15 de enero. Vital Aza propuso a sus contertulios una apuesta por la que cada uno se comprometía a escribir un sainete en el plazo de un mes sobre un título obtenido por sorteo entre los varios propuestos. La única condición era que el trabajo debería realizarse en un mes y el que no lo consiguiera debería pagar el almuerzo y la cena de los demás durante una semana. El chaleco blanco le correspondió a Miguel Ramos Carrión y es la única obra de esta singular competición cuya popularidad ha pervivido hasta el presente, gracias a la partitura de Federico Chueca.
La obra comienza en una casa de huéspedes de Madrid a finales del siglo pasado. Esta casa es propiedad del matrimonio formado por doña Casta y Pérez. Su hija Tecla está enamorada de David, uno de los huéspedes, músico pobre que se dedica a tocar el piano por los cafés de la ciudad. Su amor se ve truncado cuando los dueños de la casa reciben el aviso de la llegada de un joven que acaba de heredar cinco mil duros de su padre. Doña Casta, mujer fría, egoista y calculadora, decide echar a David y ceder su sitio al nuevo heredero, para propiciar una boda entre éste y su hija. Pérez y Tecla son los encargados de dar la noticia a David. En medio de todo aparecen los otros huéspedes: Don Ventura, un comilón empedernido y don Quintín, un cesante empeñado en mantener las apariencias y el estilo de vida que pareció gozar en algún momento anterior.
Entretanto, se da a entender que don Quintín ha cogido unas prendas de don Ventura para acudir a una cita con el Ministro de Ultramar, que le va a proporcionar un empleo. David, que se ha marchado de la casa sin recoger sus ropas, regresa enseguida muy excitado porque ha visto en la prensa que le ha tocado el gordo en la lotería y había dejado el billete en un chaleco blanco. En ese momento Pérez se da cuenta que había dado el chaleco a Rosa, una lavandera que hace su colada en el Manzanares y todos salen corriendo en su busca, con la esperanza de llegar a tiempo. Todos acuden a casa de Rosa, para que el Portero les indique el lugar exacto del río donde suele ponerse la lavandera.
A orillas del Manzanares se congregan lavanderas, vendedores ambulantes y hasta unos cornetas del regimiento. Finalmente doña Casta, Pérez, Tecla, David y don Ventura encuentran a Rosa, pero toda su ilusión se desvanece cuando ésta les dice que ha echado la colada en lejía. En el último momento aparece don Quintín y David se da cuenta de que lleva puesto su chaleco, con lo que recupera su billete de lotería y con él, toda su felicidad.
En lo musical hay que destacar que el preludio con el que se inicia la obra se convierte pronto en un agradable vals, Seguido de un breve número tarareado. El primer número cantado es un diálogo jocoso entre el tenor cómico y la soprano al que la música sirve más de fondo que de acompañamiento. Continúa con una elegante mazurka para convertirse pronto en un trío. El siguiente número desemboca de repente en el tema "De quella pira" de Il Trovatore de Verdi, aquí trastocado en "Décimo mío, corro a salvarte". No parece que la aparición de este tema tenga otro motivo que despertar la sorpresa del público. El resto de los musicales de la obra son partes corales. El primero corresponde al coro de lavanderas, siguiendo un coro general de lavanderas y soldados con los pregones del bollero de fondo. El último número es el coro de los soldados que regresan a su cuartel. Una brevísima repetición del motivo del pasodoble constituye el final de la obra.
Federico Chueca
EL CHALECO BLANCO
Libreto de Ramos Carrión
*ALHAMBRA (LP)
Dirección: Ataulfo Argenta
Ana María Iriarte, Gerardo Monreal, Joaquín Portillo.
Coros Cantores de Madrid. Gran Orquesta Sinfónica.
http://rapidshare.com/files/97172089/El_Chaleco_Blanco.rar.html
A disfrutar, y dejadme ser un vago, un vago de los grandes!!!! Juas, juas, juas!!! Portaos bien...
viernes, 29 de febrero de 2008
martes, 12 de febrero de 2008
Cavalleria Rusticana para el Sr. Kraul alias "el Vocero"...
Te lo dedica un Meierista.
Para los demás primero os dejo la historia de la gilipuertas de Caperucita Roja, el lobo sudaca y la abuelita sifilítica, y justo despues la historia de los tres cerditos gilipoyas, el lobo sudaca y la venganza de caperucita:
Que lo disfruteis, si podeis...
miércoles, 6 de febrero de 2008
Si existiera el "Coco" en arte se llamaría...
Aunque algunos lo podais acusar de todo lo malo del mundo, Schlingensief no es un payaso cualquiera. Nació el 24 de octubre de 1960 en Oberhausen, Alemania. En 1981 comenzó sus estudios universitarios en Munich (filología germánica, filosofía e historia del arte), y fue, además, asistente de cámara realizando sus primeros cortometrajes. En 1983 rodó su primer largometraje: “Tunguska – Die Kisten sind da”. En 1986/87 fue director de rodaje de la serie televisiva “Lindenstraße”. A continuación rodó films argumentales propios, provocadores como “100 Jahre Adolf Hitler” (1988/89), “Das deutsche Kettensägenmassaker” (1990) o “Terror 2000” (1992). En 1993 debutó con “100 Jahre CDU – Spiel ohne Grenzen” como director de teatro en el Volksbühne de Berlín, teatro por el que sigue contratado hasta la fecha como director. Siguieron luego diversos proyectos ajenos al teatro como por ejemplo en 1997 el proyecto de Missioos para yonkies y personas sin techo en la estación central de trenes de Hamburgo “Passion Impossible – 7 Tage Notruf für Deutschland” o en 2000 “Bitte liebt Österreich“ para asilados políticos en Viena, un reality show al estilo de “Gran Hermano”. En 1997 fue detenido durante una manifestación artística en la documenta X por llevar un cartel con la inscripción “Tötet Helmut Kohl” (Maten a Helmut Kohl). En 1998 fundó el partido “Chance 2000” y participó con él de la campaña electoral.
Desde 1998 es también director de programas para la televisión. Schlingensief trabaja actualmente en los grandes teatros de Viena, Berlín, Zurich y Frankfurt y su gran exito fue la regie en 2004 de “Parsifal” en el Festival de Bayreuth. Actualmente presentó "Der Fliegende Holländer" en el Teatro Amazonas de Manaos (Brasil) y la instalación-operística "TREM FANTASMA". Estos meses perfila en Nepal su último proyecto "Szenen aus dem leben der Heilige Johanna" del compositor alemán Walter Braunfels, que se estrenará en la Deutsche Oper de Berlin, en Abril de 2008.
Ensayos de su Holandes Errante (Manaos, 2007)
En palabras del crítico alemán Trill Briegleb, ningún director alemán ha merecido tan arduamente el atributo de “político” por su teatro en los últimos años como Christoph Schlingensief. Mientras el concepto social de lo político se volvía cada vez más arbitrario y teatral, Schlingensief reaccionó con una cura muy singular: combatió lo difuso de lo político con una confusión total de aparentes obviedades.
Así, comenzando por sus primeras películas en los años ochenta, en las que Hitler, violadores y locos homicidas hacían tonterías orgiásticas, pasando por sus obras de teatro en la Berliner Volksbühne en los noventa, que bajaron de su pedestal con espectáculos caóticos a íconos alemanes como Rudi Dutschke, Helmut Kohl o Rosa Luxemburg, hasta sus AKTION en el espacio público siempre se observa un motivo básico: ¡No confíes en certezas! . Es un completo canto a la posmodernidad reinante...
Momentos del montaje de "TREM FANTASMA" (Manaos, 2007)
Schlingensief es una de esas personas que genera permanente inseguridad, puesto que se encarga de desdibujar totalmente los límites entre realidad y ficción, arte y acto criminal, intención y acción. Las poéticas y los tratados clásicos de dramturgia se ven convulsamente sacudidos, vapuleados por sus planteamientos. Por eso sus performances fuera del teatro esto muchas veces funciona genialmente: Practicamente todos los transeuntes creyeron el juego del Gran Hermano con asilados en el centro de Viena, donde aquel que fuera el último en el contenedor ganaría un permiso de permanencia(increible pero cierto...).
Momentos de tensión, en la AKTION-reality "Ausländer Raus, Bitte liebt Österreich" (Viena, 2000)
En el teatro de Schlingensief todo juega a ser espontáneo y transgrede reglas – tal como se desprende de estos pocos ejemplos sobre sus veinte años de molesto que provocar – y podemos caracterizarlo por un fuerte talento de buscador de puntos debiles sociales. Los temas sociales sometidos al consenso general (¡Hitler es malo! ¡Mohammed Atta es malo! ¡Bambi es malo!) que se tratan con silencioso disgusto (discapacitados, desamparados, asilados, desocupados) muy probablemente en algún momento caerán en las manos de Schlingensief. Él es el actor principal de todo su propio arte, que solo funciona gracias a sus aceleradas cualidades de showman, así mismo lleva adelante una lucha vehemente contra la hipocresía, aplicando los recursos de las acciones de arte, rompiendo los tabúes, realizando el acto sagrado de la total transgresión, además de sobreexigiendo e improvisando, causando una anarquia demasiado inexplicable para una sociedad que al fín y al cabo sigue viviendo en el la felicidad del progresismo científicista...
Habitualmente se ponía enfasis en la constante alerta moral con recursos de la "armonía perturbadora" que realiza Schlingensief, sin embargo no cabe duda que corre el temido riesgo de todo arte provocativo: Una vez que se comprendió su cosmovisión, se pierde el cabreo, se pasa a la indiferencia. Y justamente dentro del "sistema teatral" se está difundiendo una curiosidad bondadosa hacia sus perversiones, lo que es una castración de sus propósitos. Su actual trilogía “Attabambi Pornoland” que ataca el poder de interpretación de los mass-media con un mix orgiástico total de videos, teatro, mamarrachos, pornografía, volumen y citas artísticas más bien tiene en el espectador un alto grado de recepción eventual: ES UNA EXPERIENCIA TOTAL.
Seguro, que dentro de 100 años lo recordamos como lo hacemos ahora a Marcel Duchamp o a Hugo Ball... Crear implica obligatoriamente una destrucción de algo previo, aunque sean de prejuicios y eso es algo que Schlingensief sabe hacer muy bien.
PD: Por curiosidad no dejeis de visitar la página web de otro proyectito de Schlingensief: THE CHURCH OF FEAR
viernes, 4 de enero de 2008
UfoPooooornoooooo!!!!!!!!!!
Juas, juas, juas UNA JOYA DE LA POSMODERNIDAD FINESA!!!!



